Formación Profesional para el Empleo, la gran desconocida

Últimamente encontramos numerosas noticias sobre la F.P y sobre el  grado de empleabilidad de la misma. Pero ¿realmente conocemos toda la formación profesional?

Paralelo al sistema de formación profesional reglada del Ministerio de Educación y F.P tenemos la Formación Profesional para el Empleo que el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social ofrece a través de los servicios públicos de empleo de cada comunidad autónoma. Esta formación está clasificada  en las mismas familias profesionales que la formación profesional reglada, es decir, a través del catálogo nacional de cualificaciones, (CNCP)

“Esta formación está clasificada  en las mismas familias profesionales que la formación profesional reglada”

Esta formación está diseñada por el servicio de empleo público estatal SEPE (antiguo INEM) y cada Comunidad Autónoma se encarga de ofertarla a través de los centros de enseñanza asociados y en función a las necesidades y demanda de las empresas.

Entre la formación profesional para el empleo destacan los certificados de profesionalidad:

Estos certificados de profesionalidad acreditan el conjunto de competencias profesionales que capacitan para el desarrollo de una actividad laboral identificable en el sistema productivo.

Tienen carácter oficial y validez en todo el territorio nacional y son expedidos por el SEPE y los órganos competentes de las Comunidades Autónomas.

Se obtienen a través de dos vías:

  • Formación: superando todos los módulos que integran el certificado de profesionalidad.
  • Siguiendo los procedimientos establecidos para la evaluación y acreditación de las competencias profesionales adquiridas a través de la experiencia laboral o de vías no formales de formación.

“Dentro de esta Formación Profesional están los Certificados de Profesionalidad. Son acreditaciones de competencias, por lo que podemos convalidar esas competencias con las contenidas en los grados de formación profesional reglada.”

Los certificados de profesionalidad son acreditaciones de competencias, por lo que podemos convalidar esas competencias con las contenidas en los grados de formación profesional reglada. Esto se desconoce de igual manera que se desconocen sus beneficios y utilidades:

  • Mayor inserción  laboral: aumenta nuestra cualificación y por lo tanto nuestra empleabilidad.
  • Instrumento de reciclaje: para parados de larga duración o profesionales con una baja cualificación.
  • Acreditación oficial: tanto en la empresa privada como para la administración pública. Además las posibilidades de convalidación con la formación profesional reglada hace que además de la obtención del certificado nos acerque más a una titulación más amplia de F.P

Además de todo esto, los certificados permiten, dentro de una misma familia profesional, comenzar en un nivel uno que sería el más básico en cuanto a competencias, pudiendo llegar al tres obteniendo una cualificación superior de técnico.

Tres serían los colectivos que podrían beneficiarse y aumentar su empleabilidad con este tipo de formación:

  • Desempleados ya que permiten el aumento de empleabilidad y en casos de parados de larga duración, permiten un reciclaje profesional.
  • Ocupados que quieran promocionar o bien como adaptación a los cambios de su puesto o sector, mediante la oferta de formación continua que se adapta a la demanda de perfiles específicos por parte de las empresas.
  • Universitarios como herramienta de  especialización y acercamiento a los puestos de trabajo dentro de su campo.

En el servicio de orientación de FELE como entidad colaboradora del Servicio de Empleo Público de Castilla y León, se ofrecen talleres grupales y orientación personalizada a parados de larga duración donde es  habitual que se le plantee al usuario hacer algún tipo de formación de manera que  aumente su empleabilidad y pueda acceder al mercado laboral. Los certificados profesionales se centran en una ocupación concreta por lo que sería la vía más rápida y práctica para establecer un contacto con empresas y obtener una acreditación oficial. De hecho hay sesiones de orientación dedicadas en su totalidad a difundir e informar a los usuarios sobre las ventajas de esta formación y las posibilidades que cada uno de manera personalizada pueda tener.

“A través de estos certificados la formación es más específica y adaptada a las necesidades reales de las empresas por lo que es necesario o dar a conocerlos y potenciarlos como una opción más de formación”

El mercado laboral cada vez exige más acreditaciones o títulos que certifiquen nuestra competencia ante un puesto de trabajo. Y lo cierto es que en un futuro cercano estos certificados serán requisito imprescindible para poder ejercer profesiones que hasta hoy no exigían formación mínima.

La inserción laboral pasa indiscutiblemente por una formación y una cualificación profesional. Aun encontramos en los servicios de orientación laboral usuarios sin un mínimo de formación como la educación secundaria o el antiguo graduado.

Si el mercado laboral es cada vez más competitivo, lo cierto es que sin una formación o cualificación las personas nos enfrentaríamos indiscutiblemente a la precariedad laboral. A través de estos certificados la formación es más específica y adaptada a las necesidades reales de las empresas por lo que se hace especialmente necesario dar a conocer estos programas formativos,  potenciarlos como una opción más de formación en nuestro país y como parte de la búsqueda activa de empleo.