El pasado miércoles 14 de abril entró en vigor la obligatoriedad de las empresas de contar con un registro salarial de todos sus trabajadores, una medida con la que se pretende acabar con la brecha salarial entre hombres y mujeres.
Para facilitar la implantación de la medida, el Ministerio de Trabajo ha presentado la una herramienta para su gestión y una guía de uso de la misma. La herramienta para el es de acceso público y abierto y está disponible en la web del Ministerio de Trabajo. Se trata de un modelo voluntario al que las empresas pueden recurrir.
El documento debe incluir a todos los empleados de la organización, independientemente del tamaño de la misma, y tiene que contener los valores medios salariales, complementos y percepciones extrasalariales de la plantilla, desagregados por sexo y distribuidos por grupos profesionales, categorías o puestos de trabajo según la jornada u hora trabajada.

