Los datos del paro correspondientes el mes de septiembre conocidos esta mañana reflejan un leve descenso de 50 parados (-0.25%) en el último mes en la provincia de León y son un total de 19.777 personas las que se encuentran en situación de desempleo. Si tenemos en cuenta el mismo periodo del año anterior, son 1.133 personas menos (-5.42%) en las listas de desempleo.
La práctica totalidad de los sectores, salvo agricultura, reflejan datos positivos en el número de parados siendo de nuevo los servicios los que registran un mayor descenso con 25 desempleados.
En lo que respecta a afiliación, la provincia pierde 384 afiliados en el último mes (-0.22%) sumando un total de 171.881 afiliaciones en septiembre, 2.455 (+1.45%) más que en el mismo periodo del año anterior.

Para la Federación Leonesa de Empresarios (FELE) estos datos siguen reflejando los problemas estructurales de nuestro mercado laboral. Las empresas leonesas se enfrentan a importantes dificultades para cubrir puestos de trabajo cualificados, lo que limita seriamente sus posibilidades de crecimiento y competitividad. A ello se suma un contexto de costes crecientes: energéticos, regulatorios y/o laborales.
FELE insiste en que resulta fundamental garantizar un marco estable, previsible y orientado a la inversión. La inestabilidad normativa y el exceso de intervencionismo generan rigideces que no solo reducen la confianza empresarial, sino que además dificultan la capacidad de adaptación de trabajadores y empresas en un entorno global cada vez más cambiante.
FELE subraya que el mercado laboral leonés necesita reformas que apuesten por la flexibilidad, la innovación y la formación de talento. Solo así será posible reforzar la competitividad de nuestras empresas, atraer inversiones y garantizar un empleo. En este sentido, la reciente firma del primer acuerdo de Diálogo Social en León centrado en empleo, emprendimiento y retención de talento, se convierte en un ejemplo a seguir. Este acuerdo demuestra cómo la cooperación entre instituciones y agentes sociales puede generar marcos estables y consensuados que faciliten la creación de empleo de calidad, la atracción de talento y la mejora de la competitividad del tejido empresarial.









