Los datos del paro correspondientes al mes de mayo dan esperanza al mercado laboral leonés y es que el número de desempleados ha disminuido en 645 personas en relación a abril (- 3,00%), situándose la cifra de desempleados en la provincia en 20.838 personas. Respecto al mismo periodo del año anterior, León registra 841 parados menos (-3,88%).
Todos los sectores de actividad registran un descenso en el número de parados siendo destacable que la mayor caída del paro se registra una vez más en el sector servicios, con 486 parados menos. Le sigue construcción (-78), industria (- 64), agricultura (- 11) y el colectivo sin empleo anterior (-6).
En cuanto a la afiliación a la Seguridad Social, León suma 1.029 afiliados más respecto al mes de abril (+ 0,61%) y 2.223 (+ 1,33%) respecto al mismo periodo del año anterior.

Pese a estos buenos datos registrados en el último mes, la Federación Leonesa de Empresarios (FELE) subraya que para mantener la tendencia positiva la prioridad debe centrarse en la protección y fortalecimiento del tejido empresarial, que continúa soportando un aumento constante de los costes laborales y de producción. A ello se suma la inseguridad jurídica derivada de los constantes anuncios de cambios legislativos por parte del Gobierno, lo que añade incertidumbre y frena tanto la inversión como la creación de empleo estable.
Medidas, por ejemplo, como la anunciada reducción de la jornada laboral representa un nuevo reto para las empresas, al suponer un incremento añadido en los costes salariales y dificultades organizativas, especialmente en un contexto en el que ya se ha registrado una elevada fatiga regulatoria.
El mantenimiento de la actividad productiva debe ser una prioridad para todas las administraciones. Somos testigos actualmente de decisiones empresariales que apuntan al cierre de centros de trabajo o a ajustes de plantilla pero que no son consecuencia de una falta de compromiso con el territorio, sino reflejo de un entorno regulatorio y económico cada vez más complejo, que dificulta la continuidad de muchas industrias asentadas en la provincia.
Es por ello que FELE reclama que se evite la imposición de nuevas cargas, gravámenes y rigideces que dificultan la actividad empresarial. Asimismo, insta a que se permita mayor libertad para que empresas y trabajadores sigan regulando sus relaciones laborales a través de la negociación colectiva, como base del equilibrio económico y social.









