Los hosteleros critican las restricciones al sector porque demuestran que no sirven para reducir los contagios

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En León y San Andrés del Rabanedo tras 14 días de confinamiento perimetral no se consigue rebajar la curva de nuevos casos.

La capital leonesa alcanza los 706 casos acumulados por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días; mientras que el municipio del alfoz se dispara a los 777 con lo que desde el 21 de octubre a las 00:00 se renuevan las mismas medidas de confinamiento perimetral, demuestran desde la Asociación de Hostelería y Turismo de León

Para corroborar esos datos y demostrar que los contagios no se están produciendo en los establecimientos del sector, Hostelería de León publica un informe elaborado por la consultora FOQUS para COMPETUR que analiza los datos oficiales publicados por el Ministerio de Sanidad el pasado viernes 19 de Octubre, entre los que destacan:
1. Se trata de datos oficiales desde el 11 de mayo hasta el 16 de octubre (5 meses) por lo que se trata de datos representativos. (Después de 230 semanas de silencio/ocultación en estos datos)
2. Los bares y restaurante son seguros: suponen tan solo el 2,3% del total de casos acumulados. Y un 3,5% si sumamos los casos laborales en estos establecimientos. La incidencia es de 1,1 casos por cada 100 establecimientos.

3. Bajísima incidencia de los bares y restaurantes en los últimos contagios: los casos reportados en la última semana en bares y restaurante representan el 0,67% del total de casos. 0,88% si incluimos los casos del ámbito laboral.

4. La hostelería supone una alternativa controlada y segura a otro tipo de reuniones sociales, que según los datos, son claramente más peligrosas: los casos en reuniones familiares y/o amigos tienen una incidencia 6 veces mayor que los bares. Y no solo eso, alrededor de la mitad de los nuevos casos son atribuidos a este tipo de reuniones en espacios privados, donde no existe reglamentación y control.

En definitiva, defienden desde Hostelería de León que la prórroga de restricciones a los bares y restaurantes, forzará a muchas personas a reunirse sin condiciones de seguridad ni supervisión en espacios más pequeños, sin control de aforos, de distancia de seguridad, ni uso de mascarillas o desinfección y sin límite de horarios, suponiendo un mayor riesgo para el empeoramiento de la pandemia: aplicando medidas indiscriminadas se produce un daño innecesario en actividades económicas sin que tenga efecto en la contención de la transmisión del virus.

“El sector hostelero dispone de sistema de higiene y control específico. Si a esto se unieran sistemas favorecedores de rastreos, si fuera el caso, podría ser un sector de actividad, a diferencia de otras actividades como el transporte, que podría ayudar a acotar y rastrear eficazmente los rebrotes. Por ejemplo: establecimientos con APP de control e identificación de accesos podrían continuar con actividad, en escenarios de contención. Se echa de menos que no se contemplen medidas tecnológicas de rastreo y seguimiento que hagan más eficaces las medidas de contención del virus sin afectar a la actividad social y económica”