La mejor gastronomía volvió a brillar en la gran final del 59º Certamen Gastronómico de la Trucha de León, una cita histórica organizada por Hostelería de León y el Ayuntamiento de León, que reunió a algunos de los mejores cocineros del país y que confirmó, una vez más, el prestigio de uno de los concursos culinarios más veteranos de España.
La fase decisiva del certamen se celebró este lunes en el Hotel Barceló Conde Luna, donde doce restaurantes procedentes de distintos puntos de la geografía nacional compitieron con elaboraciones que tenían a la trucha como gran protagonista. La edición de este año destacó por el elevado nivel técnico y creativo de las propuestas presentadas, según señalaron los organizadores.
El máximo reconocimiento fue para el restaurante vallisoletano Azul Mediterráneo, que logró convencer al jurado con una reinterpretación de la trucha marinada que destacó por su equilibrio de sabores y su cuidada ejecución. El establecimiento recibió el primer premio, dotado con 2.000 euros, además del correspondiente diploma acreditativo.
El segundo puesto, entregado por el presidente de FELE, Juan Mª Vallejo, fue para Molino de Alcuneza, restaurante de Guadalajara que presentó una propuesta centrada en el aprovechamiento integral del pescado. Su creación le permitió obtener un premio de 1.000 euros y el reconocimiento del jurado por su originalidad.
Completó el podio la Fonda Alcalá, de Teruel, cuya elaboración inspirada en los matices umami de los ecosistemas fluviales le valió la tercera posición y un premio de 500 euros.
La final reunió a establecimientos de gran prestigio nacional, muchos de ellos reconocidos con Estrellas Michelin, Soles Repsol y otros galardones gastronómicos. Entre los participantes también estuvieron restaurantes de Burgos, La Rioja, Cantabria, Salamanca, Granada, Álava y León, configurando una edición especialmente competitiva.
Representantes institucionales y del sector hostelero acompañaron la entrega de premios, que puso el broche final a una nueva edición de un certamen que continúa consolidándose como una referencia de la cocina española.
Con la vista puesta ya en 2027, la organización prepara una edición muy especial: el concurso celebrará entonces su 60 aniversario, una efeméride que promete convertir a León en el epicentro nacional de la cocina de trucha y de la innovación gastronómica.

