CEOE y CEPYME denuncian, una vez más, la falta de respeto que el Gobierno muestra por el diálogo social al haber filtrado a los medios de comunicación una nueva propuesta de actualización del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), destinada supuestamente a alcanzar un acuerdo con las organizaciones empresariales, antes de plantearla en la propia mesa de negociación.
Reunido el Comité Ejecutivo extraordinario de CEOE, sin que se hayan podido seguir los procesos mínimos de consulta propios del diálogo social al no haber recibido ninguna propuesta en firme en la mesa de negociación, y en plena descoordinación y conflicto entre ministerios sin precedentes, se ha decidido por unanimidad no apoyar la propuesta de subida del SMI planteada por el Gobierno.
Así pues, por el lado de las formas, quieren dejar claro que no se hace un buen servicio a la economía ni a la sociedad si se sustituye la concertación social, amparada por el artículo 7 de la Constitución, por la política del anuncio y la puesta en escena.
En cuanto al contenido de la propuesta, por lo que han podido conocer a través de la prensa, deducen que supone la sustitución de la esperada indexación de los contratos públicos por fórmulas que no compensan los costes asociados a la actualización del SMI planteada, de espaldas a lo compartido por todos los interlocutores del diálogo social bipartito en el AENC.
Esto es así porque, entre otras cosas, deja fuera a todos los autónomos y a la inmensa mayoría de las empresas de todos los sectores. De hecho, la medida excluye también, de manera insólita, a las empresas en pérdidas —que son las que más lo necesitan—, a las cooperativas y a las entidades sin ánimo de lucro.
Además, establece condiciones inalcanzables para la mayoría de las empresas y, sobre todo, supone una nueva injerencia en la negociación colectiva y la libertad de empresa. Consideran que es puro intervencionismo.









