Las autoescuelas leonesas denuncian la ‘uberización’ del sector si se aprueba la modificación de la Ley de Tráfico

FIRMA EL MANIFIESTO CONTRA EL ART. 62

La Asociación Provincial de Autoescuelas de León, integrada en la Federación Leonesa de Empresarios (FELE) muestran su grave preocupación por cómo se ha gestado la redacción del artículo 62 de la Ley de Tráfico, que ahora está en las manos del Senado, y que permitirá sacar el teórico sin acudir a un centro de formación. Un cambio que para las autoescuelas leonesas supone “nuevamente la politización de la seguridad vial y su uso con fines partidistas”.

Es por ello que la Asociación Provincial de Autoescuelas se unen a la postura de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) y preparan la movilización de todo el sector para poner en conocimiento de toda la sociedad como se ha gestado la redacción de este artículo 62. Subraya el sector a través del presidente de la confederación nacional, Enrique Lorca,  que “es intolerable que la seguridad vial se venda de esta manera por intereses claramente particulares que en nada responde a la demanda de la sociedad civil”.

Para las autoescuelas, esta modificación va a derivar en una más que demostrada precarización del empleo en el sector y de los servicios proporcionados a la ciudadanía por parte de la Administración, además de permitir legalmente ningunear a los profesionales y rebajar la calidad de la enseñanza y formación vial que reciben los futuros conductores. Lo que sin duda redundará en una mayor siniestralidad.

“Como bien es sabido, y no lo decimos solo nosotros sino que es máxima del profesor Luis Montoro, Catedrático de Seguridad Vial, los accidentes y siniestros viales son absolutamente prevenibles y evitables y en las manos del conductor estará siempre la última decisión. Para que esta sea correcta necesita estar bien formado, concienciado y muy especialmente sensibilizado con los riesgos que el tráfico conlleva”, defiende el presidente de la nacional CNAE, Enrique Lorca.

“El principal y más común error – continua Enrique Lorca- es considerar la tarea de conducir como una simple rutina a la que no prestamos la suficiente atención por ese mismo razonamiento. Pero las consecuencias están ahí cada día. Y nos afectan a todos los usuarios: peatones, conductores, pasajeros, motoristas, ciclistas… niños, adultos o mayores…”.

“No concebimos que no se luche desde la Administración y los poderes públicos contra la violencia vial con la misma intensidad e interés que se manifiesta con otros tipos de violencia, como la de género, odio, terrorismo, etc. Las víctimas del tráfico son muchas también, quizá más, y merecen todo nuestro apoyo y atención. Y la misma consideración”, dice el presidente de CNAE.

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