La Asociación Provincial de Autoescuelas de León, integrada en la Federación Leonesa de Empresarios (FELE), ha trasladado este jueves a las calles de la capital la preocupación de un sector que denuncia el grave deterioro del servicio de exámenes prácticos de conducir en la provincia y reclama una respuesta inmediata por parte de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Cerca de un centenar de vehículos participaron en la movilización convocada por la Asociación para visibilizar una problemática que afecta tanto a las autoescuelas como a miles de ciudadanos que esperan desde hace meses para obtener una fecha de examen práctico. La marcha recorrió varias calles de León y concluyó frente a la Jefatura Provincial de Tráfico, donde se dio lectura a un manifiesto en el que el sector reclamó un servicio de exámenes «digno, ágil y suficientemente dotado» para la provincia.

Un problema que afecta a toda la sociedad

Durante la lectura del manifiesto, la Asociación Provincial de Autoescuelas de León recordó que la obtención del permiso de conducción constituye un servicio público esencial, especialmente en una provincia como León, caracterizada por su amplia extensión territorial y por la dispersión de su población.

Además de afectar a miles de alumnos que necesitan el permiso para incorporarse al mercado laboral, continuar sus estudios o desarrollar su actividad diaria, la falta de capacidad del sistema para realizar exámenes está dificultando la incorporación de nuevos profesionales en sectores estratégicos como el transporte de mercancías y viajeros, agravando la escasez de personal que ya padecen numerosas empresas y limitando su competitividad.

Un problema estructural que compromete al sector

La Asociación denuncia que la situación responde a un problema estructural derivado de jubilaciones, bajas laborales y vacantes que no han sido cubiertas con la suficiente rapidez.

En el manifiesto se recuerda que la provincia tiene asignados actualmente seis examinadores, además del coordinador provincial, una dotación que el sector considera ya insuficiente para atender la demanda existente. La situación se ha agravado aún más en los últimos meses, cuando bajas laborales y otras incidencias han reducido el servicio efectivo hasta contar únicamente con dos examinadores, además del coordinador, para atender toda la provincia. La Asociación recuerda que la plantilla debería estar formada por siete examinadores más el coordinador, cifra que permitiría prestar el servicio con normalidad.

Como consecuencia, miles de aspirantes permanecen durante meses en lista de espera para acceder a la prueba práctica, lo que obliga a prolongar la formación, incrementa el coste económico para los alumnos y dificulta la planificación de la actividad de las autoescuelas, la mayoría pequeñas y medianas empresas profundamente arraigadas en la provincia.

El retraso continuado impide organizar la formación práctica con previsión, planificar recursos humanos y materiales o ofrecer a los alumnos una fecha aproximada de examen, generando una incertidumbre permanente que compromete la viabilidad de muchas empresas del sector.

Reivindicaciones del sector

La Asociación Provincial de Autoescuelas de León reclama a la Dirección General de Tráfico la cobertura inmediata de todas las plazas vacantes de examinadores en la provincia, el envío urgente de examinadores itinerantes mientras persista la situación actual y una planificación eficaz que garantice la reposición de bajas y jubilaciones sin volver a paralizar un servicio público esencial.

Asimismo, solicita que León disponga de los recursos humanos necesarios para prestar un servicio en condiciones de normalidad y que los ciudadanos de la provincia puedan acceder al permiso de conducción en igualdad de oportunidades con el resto del país.

FELE respalda la reivindicación del sector

Desde FELE se respalda plenamente la reivindicación trasladada por la Asociación Provincial de Autoescuelas de León, al considerar que la falta de recursos en el servicio de exámenes no solo perjudica a las autoescuelas, sino que repercute directamente en la actividad económica, el empleo y la movilidad de toda la provincia.

La Federación considera imprescindible que la Dirección General de Tráfico adopte medidas urgentes para reforzar el servicio de exámenes en León, garantizando una dotación suficiente de examinadores que permita recuperar la normalidad y responder a las necesidades de ciudadanos y empresas.

Con esta movilización, el sector ha querido trasladar un mensaje claro a las administraciones: el colapso del servicio de exámenes ya no puede considerarse un problema puntual, sino una situación estructural que requiere soluciones inmediatas para evitar que siga frenando oportunidades laborales, proyectos empresariales y el desarrollo económico de la provincia.

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