La hostelería regional comenzará el camino hacia la reapertura sin el apoyo del Gobierno autonómico

COMUNICADO DE PRENSA HOSTELERÍA Y TURISMO DE CASTILLA Y LEÓN

MJartín Méndez, presidente de la Asociación de Hosteleros

El sector hostelero de la región, que constituye uno de los motores principales de la economía en la comunidad, constata con indignación la falta de apoyo desde la Junta de Castilla y León.

Las empresas de hostelería y turismo representan el 12% del PIB autonómico, mantienen cerca de 100.000 empleos, y su actividad resulta también determinante para la supervivencia de sectores relacionados, como la industria agroalimentaria, la comercialización de productos canal HORECA, o la producción agropecuaria. Son muchas por tanto las razones que motivan la necesidad del máximo apoyo por parte de nuestro Gobierno Autonómico.

Desde la Confederación de Hostelería y Turismo de Castilla y León, organización
empresarial que agrupa y defiende los legítimos intereses del sector hostelero y turístico de la Comunidad, seguimos esperando respuesta al plan especial presentado el pasado 23 de abril, que contenía una propuesta de medidas específicas para ayudar a este importante sector económico ante la crisis provocada por la pandemia Covi19. Entre ellas se contenían líneas de ayuda eficaces que contribuyesen a inyectar liquidez a las empresas para el mantenimiento de la actividad y del empleo, formación específica en materia higiénico sanitaria y protocolos Covid19, así como estrategias de promoción del destino Castilla y León, de sus recursos y productos turísticos.

Más allá de las escasas ayudas complementarias de otras administraciones de ámbito nacional incluidas en el Plan de Medidas Extraordinarias para la Protección a los trabajadores, a las empresas, a las familias y a las personas vulnerables con motivo de la crisis del covid-19 previsto por la Junta de Castilla y León, a día de hoy, no hay ninguna medida sectorial específica de la Administración autonómica que pueda servir eficazmente a paliar las consecuencias devastadoras de esta crisis en las empresas y en el empleo del sector hostelero.

Es cierto que el pasado 4 de mayo se publicaba la ORDEN CYL/363/2020, de 29
de abril, por la que se establecen las bases reguladoras para la concesión de
subvenciones destinadas al sector turístico de Castilla y León para hacer frente a la crisis ocasionada por el COVID-19. Pero no lo es menos que estas bases imposibilitan el acceso a esta exigua ayuda a las más de 25.000 empresas hosteleras de Castilla y León. Bien porque son hoteles o restaurantes de mas de cinco trabajadores, o bien porque no pueden acudir a estas líneas de subvención por ser bares, cafeterías o establecimientos vinculados al ocio nocturno.

A la hostelería castellano leonesa le preocupa la falta de respuesta y apoyo de
nuestra Junta de Castilla y León a las empresas de hostelería y turismo, apoyo,
por cierto, que a otros sectores si se les está dando. Máxime cuando todos los
indicadores constatan que éste, el de la hostelería, será uno de los sectores más
afectados por la crisis y de más difícil salida.

Lamentablemente, hasta el momento, y sin dejar de reconocer el trabajo que en circunstancias extremadamente difíciles para todos viene desarrollando la Dirección General de Turismo de la Junta de Castilla y León, constatamos que las peticiones y reclamaciones para ayudar al sector que nuestra Confederación ha solicitado en defensa de la hostelería regional no han tenido otra respuesta más allá de buenas intenciones y de carencia de presupuesto de esa Dirección General. Aún estamos a tiempo, y son muchas las familias, trabajadores y sectores complementarios que, en todos los ámbitos, dependen del éxito de la hostelería.

Por ello y por ellos entendemos que la predicada importancia que para la economía regional tiene el sector hostelero y turístico no merece en absoluto esta falta de respuesta y apoyo, reclamamos y exigimos, con toda firmeza, de nuestro Gobierno Autonómico, un plan específico que permita a nuestras empresas sobrevivir, reiniciar su actividad en términos de competitividad y mantener sus puestos de trabajo.