Fele alerta de que las empresas leonesas se acercan a un punto de no retorno si la provincia sigue sin actividad económica

Foter.com

Salvo las localidades de Truchas, Matallana y Riaño, la provincia de León no accede a la fase 1 de desescalada y coloca a las empresas leonesas en una situación cada vez mas insostenible. Para la Federación Leonesa de Empresarios (Fele), las razones sanitarias han de primar para salvaguardar la salud, “pero no por eso hemos de vivir ajenos a las graves consecuencias económicas que, de no poner remedio ahora, traerá la pandemia a la provincia”, asegura Enrique Suárez, secretario general adjunto de Fele.

“Las restricciones a la actividad económica en León deben suavizarse de forma inmediata como lo han hecho en nuestros territorios vecinos de Asturias o Galicia”.  Cada día que pasa en León, miles de autónomos, pymes, micropymes miran con anhelo las puertas de sus negocios cerradas sin saber como harán así frente a los impuestos, recibos, nominas, seguros sociales y la inversión que requiere la puesta en marcha de su actividad.

En lo que llevamos desde la declaración del estado de alarma en el mes de marzo, se han destruido miles de puestos de trabajo en León que se suman a los parados ya existentes y a los que entran en ERTE por el COVID19. Esto significa más de 50.000 leoneses que  dependen de la prestación pública de desempleo en una provincia con una población activa en edad de trabajar de apenas 200.000 habitantes.La previsión realizada por FELE al comienzo del Estado de Alarma fue que 20.000 trabajadores resultarían afectados por los ERTES en León.  La pasada semana se superaron ya los 22.000 trabajadores.

“En los próximos días deben realizarse los esfuerzos necesarios por parte de todos en cumplir con responsabilidad las condiciones sanitarias necesarias en nuestra provincia para el retorno de la actividad empresarial y el empleo al menos en las mismas condiciones que las once autonomías de España que este lunes pasan a la fase 1”, asegura Enrique Suárez.

Fele prevé que la caída de actividad en 2020 para la provincia de León será de entorno al 8% del PIB, sin embargo la caída podría ser aún mayor si no se produce la vuelta a la actividad de inmediato en condiciones de seguridad.  “La fase 1 en León es y debe ser un objetivo prioritario unánime, administraciones, empresas, trabajadores y sociedad en general, pues debemos alcanzar unos índices sanitarios que permitan la vuelta a la nueva normalidad y evitar la caída en el punto de no retorno de las empresas leonesas”.