Castilla y León registró en 2025 un total de 314.589 procesos de incapacidad temporal por contingencias comunes (ITCC), consolidando una tendencia creciente desde 2018 y situando el absentismo como un problema estructural para el tejido productivo de la Comunidad. A nivel nacional, la cifra asciende a 9.162.372 procesos.
Estos datos se han analizado en la jornada empresarial “Absentismo: soluciones a un problema estructural”, organizada por CEOE Castilla y León junto a Adecco y en colaboración con CEOE CEPYME Salamanca.
Durante la inauguración, el presidente de CEOE Castilla y León, Santiago Aparicio, advirtió que “el absentismo ya no es coyuntural, sino un desafío estructural que compromete la productividad y la competitividad empresarial”. Además, subrayó que el problema no es solo el aumento de las bajas, sino también un enorme embolsamiento de los procesos con una duración superior a los 365 días, lo que genera sobrecarga en las plantillas y costes laborales imprevistos.
Por su parte, el director territorial de Adecco, José Julián Nieto, puso de manifiesto la necesidad de atajar el problema del absentismo “que ya supone un gasto equivalente casi al 2% de nuestro PIB nacional”. Nieto aseguró que “el absentismo erosiona directamente la productividad, uno de los grandes talones de Aquiles de la economía de la región” y que es necesario “un gran pacto entre empresas, sindicatos y administraciones para atajar las causas de raíz —desde la desmotivación hasta la falta de flexibilidad o las bajas innecesarias— y así mejorar la salud laboral, la motivación y, sobre todo, la productividad de nuestra comunidad”.
La incidencia mensual por cada 1.000 trabajadores protegidos ha crecido más de un 47% en los últimos 8 años, mientras que la población trabajadora no se ha incrementado ni el 10% en el mismo periodo.
Los procesos vinculados a trastornos mentales presentan duraciones medias superiores a la media general y se han convertido en uno de los principales factores del aumento global del absentismo. “Requieren un abordaje específico, preventivo y coordinado” que corresponde a salud pública, ello sin perjuicio de que aquellas empresas que puedan ayudar lo hagan, señaló Aparicio, “pero hay que tener claro que la responsabilidad de las enfermedades y accidentes no laborales no es de las empresas”.
Sesión práctica: Absentismo, qué puede y qué no puede hacer la empresa
Más allá de lo que implica en términos de productividad o gestión de equipos, en el plano legal los juzgados están viendo cada vez más litigios relacionados con bajas médicas.
Al mismo tiempo, muchas empresas se enfrentan a una realidad incómoda: tomar decisiones laborales se percibe cada vez más arriesgado.
Por ello, FELE y Bufete CasadeLey en colaboración con Caja Rural organizan el próximo 20 de marzo una sesión práctica en la que analizarán el escenario actual y abordarán qué puede hacer legalmente una empresa y qué riesgos debe evitar en el ámbito del absentismo.

