Confort, bienestar y buena gastronomía para todos los bolsillos en el Hotel Spa Ciudad de Astorga

La Capital Española de la Gastronomía cuenta con importantes establecimientos adheridos repartidos por toda la provincia que ofrecen a los visitantes experiencias únicas para todos los sentidos. El Hotel Spa Ciudad de Astorga es una muestra de ello.

En el corazón de Astorga,  capital de la Maragatería, se encuentra uno de los rincones con más encanto de la ciudad: el Hotel  Spa Ciudad de Astorga y su restaurante El Chalet de Josele.  A escasos metros de principales atractivos como el Palacio de Gaudí y la catedral, se erige un antiguo palacete Art Nouveau reconvertido en  un edificio moderno con todos los servicios necesarios para el confort y el bienestar.
El establecimiento ofrece al visitante un espacio de descanso y silencio que le permite ahuyentarse de la rutina gracias a sus magníficas instalaciones y al atractivo spa.

Por un lado, las habitaciones del establecimiento están equipadas con materiales insonoros y separadas por robustas paredes para evitar que cualquier ruido altere el descanso de los clientes.

Por otro lado, el spa, quizá el elemento que marca la diferencia del complejo hotelero.  Las instalaciones, que cuentan con una piscina dinámica con natación a contracorriente y cromoterapia, cascadas, jacuzzi, sauna finlandesa, baño turno o ducha secuencial de contraste pueden ser utilizadas por los huéspedes o por cualquier usuario que quiera disfrutar unas horas de los beneficios del agua.

Restaurante El Chalet de Josele

En la parte inferior del Hotel Ciudad de Astorga podrá disfrutar de una oferta gastronómica única en la provincia inspirada en la tradicional cocina maragata y leonesa. El restaurante ‘El Chalet de Josele’ transporta a los comensales a otra época gracias a sus techos, lámparas y vidrieras con toques modernistas.

Además, oferta una variada carta adaptada a todo tipo de presupuestos y gustos en la que destaca su carne de buey o sus especialidades en arroces.

El buen servicio que ofrece el complejo hotelero así como sus instalaciones lo convierten en parada obligatoria de todo tipo de clientes y todo tipo de bolsillos.