BussinesEurope asegura que la respuesta europea ante el Covid19 ha de estar anclada en la responsabilidad, la acción y la solidaridad

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Desde el inicio de la crisis sanitaria provocada la pandemia del COVID-19 y, en especial desde el momento de su rápida expansión por todo el territorio de la Unión Europea, BusinessEurope, nuestra organización cúpula europea, en respuesta a la crisis sanitaria provocada por la pandemia del COVID-19.

está siguiendo muy de cerca el impacto económico que esta situación de excepcionalidad está generando sobre el tejido empresarial, siempre en estrecha coordinación con sus miembros, entre ellos CEOE.

El 13 de marzo, BusinessEurope convocó una reunión extraordinaria de su Buró Ejecutivo, con el fin de valorar la evolución de la pandemia del COVID-19 en Europa, así como acordar una respuesta conjunta con propuestas de actuación para las Instituciones europeas, incluidos los Estados miembros.

El 16 de marzo, BusinessEurope hizo pública dicha respuesta en forma de declaración titulada “Responsabilidad, Acción y Solidaridad son requeridas urgentemente para proteger a las empresas, la sociedad y nuestra economía”.

En síntesis, BusinessEurope:
1. Apoya plenamente las medidas adoptadas hasta la fecha por la Comisión Europea, el Consejo y el Banco Central Europeo, para asegurar que el máximo número de empresas sobrevive a esta crisis y se ayude a reconstruir la economía europea.

2. Afirma que la salud pública es la prioridad y que su pensamiento está con las familias ya afectadas. Del mismo modo, traslada su gratitud a los trabajadores y empresas, por el coraje y resistencia excepcionales que están mostrando para afrontar tanto el riesgo de contagio como el mantenimiento del suministro de bienes y servicios básicos de los que todos dependemos.

3. Reconoce que esta crisis no es solo un enorme desafío para la salud pública. También tendrá un notable impacto negativo en el crecimiento de la UE en 2020, vista la posibilidad de que un gran número de Estados miembros experimenten una reducción significativa, e incluso masiva, de la actividad. Trabajadores y empresas, en particular las PYME, están sufriendo ya las dramáticas consecuencias de las medidas restrictivas impuestas.

4. Asevera que la respuesta europea ha de estar anclada en la responsabilidad, la acción y la solidaridad de todas las partes:
– Responsabilidad como empresarios, trabajadores y ciudadanos, para asegurar que todas nuestras acciones contribuyan a salir de esta crisis.
– Acción, para mantener el funcionamiento esencial de nuestra economía y asegurar que, una vez la pandemia esté controlada, el ecosistema empresarial se mantiene vivo para restablecer de manera plena nuestro apreciado modo europeo de vida.
– Solidaridad, entre empresas de todos los tamaños, entre empresas y gobiernos y entre todos los Estados miembros.

5. Realiza las siguientes propuestas:
– La política monetaria debe apoyar la actividad económica y asegurar la adecuada liquidez del sistema financiero, garantizando el acceso al crédito para las empresas.
– Los supervisores y reguladores financieros deben estar preparados para introducir
medidas adicionales para estabilizar los mercados financieros, como la
introducción de una moratoria para los prestatarios solventes con problemas de
liquidez.
– Se debe permitir la máxima flexibilidad del Pacto de Estabilidad y Crecimiento,
incluso su suspensión, de manera temporal. Además, la Comisión y el Consejo
podrían ir más allá y permitir estímulos fiscales más ambiciosos de una forma
coordinada entre los Estados miembros y las instituciones europeas.
– Se ha de incrementar el paquete de ayudas previsto por la Comisión Europea por
un montante de 37.000 millones de euros.
– Se ha de garantizar la unidad de mercado a escala europea, preservando el
mercado interior europeo, eliminando toda restricción al comercio intraeuropeo,
en particular de material sanitario y evitando el bloqueo del transporte.
– A nivel de los Estados miembros, estos deben prever garantías de crédito, proveer
claridad por lo que se refiere al uso de las cláusulas de “fuerza mayor” en las
relaciones contractuales entre empresas e introducir flexibilidad en los esquemas
de apoyo al empleo en caso de disminución la actividad.