Ser…¿visible o invisible?

Begoña Díez, técnico de empleo y orientación laboral en Fele

FuenteBegoña Díez

Todos somos conscientes del rápido cambio que ha habido en la manera de relacionarnos y de comunicarnos a través de  las redes sociales e internet, pero seguimos en muchos casos sin ser conscientes de una consecuencia de la no adaptación a este  cambio: y es que reconocidos profesionales, autónomos y empresas, se han convertido en  invisibles en un mercado global.

En el servicio de orientación de FELE , en el que llevamos trabajando varios años,  hemos comprobado de primera mano que esta realidad no está  todavía interiorizada, ni por parte de los profesionales que se ofrecen a empresas ni por parte de autónomos o empresas que se dirigen a  clientes y ofrecen un producto o un servicio.

La importancia de las redes, de la imagen y del diseño de una marca personal fuerte, no está siendo reconocida por muchos de ellos. Y entonces ocurre que tenemos empresas que buscan candidatos y candidatos que buscan empresas pero éstos nunca se encuentran;  tenemos clientes que buscan servicios  y  empresas que no encuentran clientes y en la mayor parte de los casos,  no es que no existan, es que no los vemos.

De este modo, la marca personal se presenta como el nuevo curriculum si somos candidatos a empresas,  o nueva presentación de productos y servicios si somos empresas o autónomos. Digamos  por lo tanto que la marca personal nos dará más visibilidad y reconocimiento profesional y como dice Andrés Pérez Ortega (un referente en el del tema de la marca personal) esto es independiente de si es una empresa, si es un empleado o si es un autónomo, porque en todas las formas somos profesionales que vendemos servicios y  en una empresa con empleados la marca será el resultado de todos y cada uno de los que la forman. En definitiva, todos vendemos nuestro trabajo. Por lo tanto, nuestro negocio es nuestra profesión y nuestro producto será nuestro trabajo y el resultado de todo eso será nuestra marca personal, nuestra huella.

Pero ¿qué es eso de la marca personal y cómo puedo yo crear mi marca?. Esto no es algo que podamos crear de un día para otro ya que es una huella que hemos ido dejando como profesionales en nuestro entorno y a lo largo  de nuestra trayectoria en la mente de la gente, ha existido siempre,  pero si podemos empezar a trabajar en ella de forma consciente.

La marca personal es,  por lo tanto, el resultado de un proceso que requiere experiencia, conocimientos, esfuerzo, trabajo y constancia. No existe  fórmula infalible para tener una marca personal de éxito pero si puedes aumentar tus opciones. Será lo que nos hace diferentes entre profesionales y lo que hará que un cliente se decida por un producto u otro y una empresa se decida por un empleado u otro. Es como la personalidad añadida al producto (el trabajo).

La marca personal es el resultado de un proceso que requiere experiencia, conocimientos, esfuerzo, trabajo y constancia.

Hay tres factores a tener en cuenta a la hora de definir esa marca personal:

  • Tendremos un factor objetivo que es el SABER HACER, ser bueno  técnicamente en mi sector o en mi profesión, mis experiencias y conocimientos,  ya sea  electricista, abogado, médico, fontanero o informático.  Aporta LA RELEVANCIA.
  • Por otro lado una parte más subjetiva o más emocional que es el SER, como soy, que cualidades personales tengo que hace mi trabajo diferente, cuáles son mis fortalezas. Una  marca personal fuerte requiere de unas habilidades personales entrenadas. APORTA  la CONFIANZA.
  • Y por último  EL PARECER (o proyectar). Cómo puedo crear una imagen en la mente del cliente de mi marca, cómo hago visible mi marca.  ¿somos percibidos por los clientes como lo que realmente somos? ¿hemos sabido vender esa imagen?  “para poder ser un experto deberás ser un experto también en parecerlo” así lo define Alfonso Alcántara, un orientador referente en el  sector. APORTAR NOTORIEDAD.

Esto sería de manera muy resumida o simplificando mucho la marca personal. Pero para llegar a ello debemos de seguir una serie de fases relacionadas con lo dicho anteriormente:

Primero: establecer un objetivo claro, en qué quiero ser un referente qué quiero aportar al cliente o qué quiero aportar a una empresa, que me hace diferente, como soy, es decir debemos hacer un ejercicio de autoconocimiento.

Segundo: identificar  a quién me voy a dirigir, qué tipo de cliente comprará mis servicios, qué tipo de empresa me puede contratar.

Tercero: cómo me voy a posicionar, cuál va a ser mi estrategia de marketing para llegar al cliente y para transmitir esa marca personal que me hace diferente.

En el caso de candidatos no es suficiente el curriculum, redes sociales como LinkedIn aportan información sobre mi marca y sobre mi red de contactos y sobre mi opinión en el sector. En este paso podemos o bien estudiar y conocer bien los recursos de los que disponemos y saber manejarlos  o en muchas ocasiones necesitaremos de especialistas de este sector para el posicionamiento y el marketing personal.

Un claro ejemplo de marca personal es el recientemente elegido Empresario del Año: Jesús ha sabido proyectar su marca personal de tal forma que su empresa y trabajo se distinguen de otros por su personalidad.

Un ejemplo muy claro de todo esto, es el recientemente elegido por la FELE como empresario del año, Jesús Calleja, con su empresa “Zanskar Producciones”. Jesús ha sabido proyectar su marca personal de tal forma que su empresa y trabajo se distinguen de otros precisamente por la huella que está dejando, por la personalidad que transmite en ello.

Por lo tanto podemos decir que la marca personal es el conjunto de cualidades, personalidad, conocimientos, capacidades, marketing e internet.