Movimiento Slow

Ya nos lo aconsejaba Antonio Machado con su despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien, importa más que el hacerlas. Y es que parece que en esta sociedad postmoderna de la postverdad hay una acuciante necesidad de ir continuamente corriendo, con prisas, en un continuo “hacer” y con la imperiosa urgencia de ser eficaz.

Pero desde hace unos años hay una corriente de opinión contraria a esta tendencia que inoculamos casi por ósmosis que nos sugiere el movimiento lento, y no solo en el ámbito gastronómico, empresarial o tecnológico sino también en el mundo de las finanzas.

El Slow Finance es una forma de vivir las inversiones guiadas por la serenidad, por el buen criterio y alejadas de las prisas. Lo determinante es fijar los objetivos y entonces, y solo entonces, poner los medios para alcanzarlos. Para lograrlo es imprescindible pararnos a reflexionar con independencia de la realidad acuciante del mercado.

El Slow Finance es una forma de vivir las inversiones guiadas por la serenidad, por el buen criterio y alejadas de las prisas. Lo determinante es fijar los objetivos y entonces, y solo entonces, poner los medios para alcanzarlos.

El uso de las nuevas tecnologías de la información nos pueden facilitar la toma de decisiones, pero también pueden provocar adicciones que nos alejen de nuestros objetivos como inversores. En esta era de la información y de la inmediatez, el movimiento lento nos sugiere que pongamos nuestra mirada en el medio y largo plazo que es como se incrementa el capital de manera razonable, como siempre se ha hecho, evitando la tentación de pensar que el corto plazo puede ser aliado de nuestro enriquecimiento. En este sentido, el Slow Finance pone el acento más en la inversión que en la especulación.

8 consejos para practicar el Slow Finance:

  • Conocimiento

Solo contrata aquellos productos y servicios que conozcas y entiendas.

  • Con el tiempo

Plantea tus inversiones siempre a medio o largo plazo.

  • Asesoramiento

Déjate asesorar por expertos que merezcan tu confianza.

  • Decisión

Las decisiones finales son solo tuyas y debes sentirte cómodo con ellas.

  • A largo plazo

Tu patrimonio se construye a lo largo del tiempo, no intentes hacerte rico rápido.

  • Rapidez

No te dejes llevar por la rapidez mal entendida, por la vorágine, por la velocidad.

  • Fidelidad

Mantente fiel a una estrategia y no te sometas a la volatilidad del mercado.

  • Información

Selecciona la información: qué necesitas y cuándo lo necesitas.

El Slow Finance es una forma constructiva de entender las finanzas y la inversión, guiada por la serenidad y el buen criterio y alejada de las prisas, de la velocidad o lo impulsivo. No es una idea o una recomendación de inversión, sino una actitud ante la vorágine de información de los mercados.

Como nos recordaba Ghandi: “En la vida hay algo más importante que incrementar su velocidad”.