Fele alerta que León registra las bajas laborales más largas del país y reclama más control y concienciación a los servicios públicos

Más de 9.500 personas no acudieron ningún día a su puesto de trabajo en León en 2017, lo que supone un coste de 78 millones de euros. Son conclusiones de la reunión del Consejo de Expertos en Prevención de Riesgos Laborales celebrado en Fele

León es la provincia que registra la duración de las bajas laborales más largas de todo el país, 71 días de media (frente a los 49 en Castilla y León y los 39 en España) así como una de las mayores tasas de absentismo laboral, un 6,1% en el año 2017 frente al 5% de España. Situación que denuncia la Federación Leonesa de Empresarios (Fele) y que esta mañana se ha debatido en el Consejo Intersectorial de Expertos en Prevención de Riesgos Laborales de la provincia de León, constituido hace tan solo unos meses. Además, esta mañana la reunión de expertos ha contado con la presencia de Javier Blasco, director jurídico de Adecco España, quien ha presentado los datos del VII informe sobre absentismo laboral que elabora la entidad.

Otro de los datos que se han puesto sobre la mesa ha sido el gran número de trabajadores que durante el año 2017 no acudieron ningún día a su puesto de trabajo en la provincia de León, más de 9.500 personas. Este dato supone un coste de 78 millones de euros.

Entre las causas  de esta situación, Fele destaca la excesiva burocratización de los servicios sanitarios así como la escasez de medios y personal que retrasan las pruebas diagnósticas y de rehabilitación.

Por otro lado, señala que existe también un escaso control por parte de los servicios de inspección médica de la Seguridad Social y falta de concienciación social tanto de facultativos como de trabajadores. Esto incide especialmente en el coste que supone para las arcas públicas y en la prestación de servicios públicos.

Medidas de control y concienciación

Para paliar esta situación, el consejo de expertos en Prevención de Riesgos Laborales propone medidas como aumentar la colaboración público-privada en la asistencia sanitaria; la implantación en las empresas de planes de gestión y prevención del absentismo en colaboración con los representantes legales de trabajadores o ampliar las competencias de las mutuas en la gestión de los procesos.

Asimismo destaca la importancia de realizar campañas de sensibilización entre los servicios públicos de salud, dirigidas tanto a profesionales como a usuarios.